CUANDO LA COLA NO SE VE

cola

Todos los que trabajan la madera, en sus distintas calidades y formatos, saben que la cola que se deja secar en una tabla, sella la superficie y acaba echando a perder su acabado de tinte ( osea, que deja manchas blancas).

Y como la cola blanca es casi invisible, es fácil dejar de notar manchas que deben quitarse inmediatamente después de haberla usado. Todo lo que no se retira al momento se acaba retirando con la lija.
Con el objeto de facilitar la localización de la cola excedente en cualquier lugar, podemos teñir la cola con una pequeña cantidad de polvo de tiza de color rojo o azul.
Esta operación no afecta a la capacidad de fijación, pero permite notarla inmediatamente con facilidad cuando se escurre de una junta.

Y sobre todo recordar que, lo que no se quita con un trapo humedecido se  quita a base de lija.